Confesiones de una Emprendedora

Todos tenemos pasiones, es algo que permanece a  pesar de los años, algunas pueden ir cambiando, otras permanecen latentes rondándote la cabeza, fue así como decidí no emplearme en lo que había estudiado y a pesar de las críticas en forma de “sugerencias” por parte de mis allegados, seguí mis deseos y creé una marca de lencería con una amiga; suena súper no?, sin embargo detrás de cada decisión que se toma, por fácil que parezca hay una cantidad de consecuencias que llegan a marcar tu camino y así empezó la etapa que más marco mi vida, esa que me ayudó a crecer y a entender que:

1) lleva años crear una amistad y días acabarla
2) por más de que algo te apasione y seas bueno haciéndolo no te garantiza que en el primer intento vas a tener éxito
3) no  todas las personas que consideré que en algún momento me podrían apoyar lo hicieron
4) así odie admitirlo muchas de las críticas en formas de “sugerencias” que me dieron las personas allegadas en un comienzo fueron acertadas

Básicamente empecé mi marca con toda la voluntad, las fuerzas y las ganas de que creciera y fuera reconocida y hasta el momento en el que decidí irme lo era, actualmente lo es más todavía, lo que me llena de orgullo, pues, sé que entregue lo mejor y logramos construir unas bases sólidas para que continuara creciendo; sin embargo, en ese momento sentí que arrancaban una parte de mí, pues era un sueño que estaba dejando ir, sentí que le entregaba todo mi esfuerzo  a alguien más, fue un momento duro, pero lo era más el hecho de saber que no solo se iba mi creación sino una amiga, era claro que las cosas no iban a seguir iguales las 2 pudimos quedar inconformes por múltiples motivos.

Además me tocaba empezar de cero, como lo mencioné anteriormente la marca ya se estaba posicionando, ya llevábamos un gran camino recorrido, un año aproximadamente en el que trabajamos y luchamos  por ella, pero no de una manera convencional, pues a los escasos 3 meses de tener la marca nos llegaban propuestas de tiendas queriendo que hiciéramos parte de ellas, propuestas de eventos y demás que nos mostraban que íbamos por buen camino.

Sin embargo con la sociedad no estábamos a gusto y las quejas eran cada vez mayores.

Ese empezar de cero, venia cargado de experiencias que me enseñaron grandes cosas, de un gran miedo y de la misma incertidumbre que sentía al principio, aunque  pensé que había perdido el tiempo con mi primer proyecto, realmente el no poderme haber quedado con la marca fue un motivo para seguir adelante, al poco tiempo empecé con más fuerza y más ganas una tienda multimarca que aún está en construcción, lo que demuestra que todo sucede por un motivo y solo es cuestión de tiempo para volvernos a levantar

estoy segura de que todas Somos capaces de crear, de transformar de manera individual a veces contamos con suerte y nos llegan las personas indicadas con las que logramos tener una gran empatía. Eso es un regalo, generalmente las sociedades no funcionan, los seres humanos somos complejos,  a veces lo material nos nubla la mente y el recibir y olvidar prevalece en estos días, sí hablo del egoísmo, el que no nos deja hacer cosas lindas por los demás.

Por eso pongo mi grano y te motivo a que lo hagas también, sacude tu ego:

1) no siempre tendrás la razón.
2) no eres superior.
3) no te sientas ofendido por todo.
4) entrega siempre lo mejor aunque no te paguen igual, el karma existe y todo regresa a ti.

 

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